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06/02/2016

Fallo para tres aprehendidos en boulevard 50


El Juez Ayestarán en feria de verano a pedido del Fiscal colonense Dr. Ignacio Uthurry dictó la prisión preventiva a tres "pasadores" de cocaína. El estupefaciente era traída de Junin a Colón.


Un comerciante juninense la buscaba en el conurbano bonaerense. Uno de los detenidos tenía libertad asistida por una sentencia por un homicidio en la esquina de 21 y 55.
El Juzgado de Garantías Nº3 a cargo del Dr. Fernando Ayestarán concedió la prisión preventiva de tres acusados por tráfico de estupefacientes a pedido del titular de la UFI Descentralizada Nº 2 de Colón.
En la Feria de Verano el Juez de Garantías Ayestarán tras la presentación de un escrito de 99 páginas del Fiscal Dr. Uthurry describiendo las pruebas que existen en la investigación abierta por tráfico de cocaína señaló en su dictamen: "Convertir en Prisión Preventiva la detención de José Antonio Sosa de 38 años de edad, de estado civil soltero en concubinato con mujer que trabaja en el Servicio Penintenciario y que la acompañaba al conurbano bonaerense a buscar la cocaína con su pequeño hijo, nacido en Chivilcoy de profesión comerciante (tiene panadería y una parrilla restaurant) y con domicilio en Junin e imputado a prima facie del delito de Tenencia de Estupefacientes y Comercio de Estupefacientes con fines de Comercialización fraccionados
en dosis destinadas directamente al consumidor.
Por otro lado, Martín Eduardo Piermarioli de 32 años de edad, de estado civil casado, con instrucción secundaria completa, de ocupación Comerciante, de nacionalidad argentina, nacido en la localidad de Colón y German Oscar Trotta de 33 años de edad, de estado civil soltero, con instrucción secundaria hasta tercer año; de ocupación empleado en la Parrilla sita en Pastor Bauman de Junin, de imputados a "prima facie" por el delito de Comercio de Estupefacientes con fines de Comercialización fraccionados en dosis destinadas directamente al consumidor .


El caso y la actuación


Según las pruebas reunidas por los pesquisas, las relaciones en un primer momento habría sido entre los dos colonenses. En este sentido, Trotta le habría vendido cocaína a Piermarioli. Poco después hubo un distanciamiento y es cuando entra en escena Sosa. Las pruebas reunidas indicarían que Sosa y Trotta son socios en lo comercial (parrilla y panadería) y en lo delictivo (comercialización de cocaína). Ambos gozaban de un muy buen nivel de vida y tenían costosos autos. Por su parte, Sosa con ante- cedentes por trafico de drogas, se conocieron con Trotta mientras ambos cumplían condena en el servicio penitenciario.
El procedimiento se llevó a cabo en boulevar 50 entre calle 20 y 21, cuando Sosa de 38 años con domicilio en Junin fue aprehendido cuando llegaba a nuestra ciudad y se le secuestró casi 80 gramos de cocaína. Por las investigaciones que se venían realizando desde el 1º de febrero de 2015, la mercadería secuestrada iba a ser entregada al propietario del comercio Candela Motos de apellido Piermarioli.
El juninense viajaba al conurbano bonaerense a conseguir el cargamento que luego comercializaba en la zona. El ahora aprehendido Sosa tenía dos autos. Se trataba de una camioneta Kango y un VW Bora. Con algunos de los vehículos de su propiedad iba a buscar la droga al Gran Buenos Aires y era acompañado por su esposa y una hija de corta edad (para no despertar sospechas en los procedimientos policiales en ruta). La pareja del narco juninense trabajaba en el Servicio Penintenciario. La casa de los involucrados en la causa judicial fueron allanados junto a la panadería y la parrilla. La Policía Bonaerense secuestró importante documentación.
Sin embargo llama la atención algunos aspectos de este secuestro de estupefacientes. Con los ochenta gramos de cocaína que capturaron los agentes bonaerenses y una vez realizados los respectivos cortes para ser comercializados en nuestra ciudad se ponían a la venta entre 150 a 200 dosis (papelitos). El precio de venta en el mercado colonense es de 300 pesos cada uno de las dosis. La entrega por parte del juninense se hacía cada 10 días aproximadamente o sea mensualmente se vendían al consumo de jóvenes unas 600 dosis de cocaína.
Según una fuente segura, no era habitual que Sosa viniera a nuestra ciudad a entregar la cocaína, si no que el propietario de la concesionario de motos, iba a Junin personalmente o man-daba a un comisionista.


Las pruebas


El Fiscal Uthurry tiene acreditado en el expediente:
1-Los acusados desde el 11 de febrero de 2015 hasta el 12 de diciembre de 2015, tres sujetos de sexo masculino mayores de edad habrían tenido estupefacientes en su poder con fines de comercialización en la ciudad de Colón y Junín.
2-Con fecha 12 de diciembre de 2015, siendo las 5 de la madrugada, uno de los individuos en cuestión habría tenido en su poder con fines de comercialización dos envoltorios de nylon de color blanco conteniendo sustancia blanca compacta y una bolsa de nylon de color blanco
conteniendo un trozo compacto de sustancia blanca, ambas positivas al test de clorhidrato de cocaína, con un peso de 13.2 gramos y 60 gramos respectivamente; secuestrándose además teléfonos celulares, dinero en efectivo, entre otros elementos.
3-En las escuchas telefónicas que obran se desprende que en cuanto a las modalidad de mantener diálogos a través de las comunicaciones telefónicas entre los dos juninenses y el colonense y aún de estos con otras personas (algunas individualizadas y otras no) -de cuyos contenidos de escuchas telefónicas obran en el expediente y en los cuadernos de prueba fiscal, surgirían la habitualidad temporal de la actividad comercial en el intercambio de bienes u objetos, consignando cantidades y valores en dinero, y cuyos acuerdos de voluntades recaen sobre objetos que reciben diversas denomi-naciones para su identificación
y, de cuyo tenor -forma y contenido- de esos diálogos fueran realizados con verdadera cautela y cuidado de no explicitar demasiado sobre la materia de conversación, dan cuenta para interpretar que las conversaciones versarían sobre acuerdos y posteriores encuentros concertados por vía telefónica sobre comercio de sustancias estupefacientes prohibidas, siendo dichas conversaciones realizadas en un lenguaje encubierto, todo lo cual alcanza las sospechas razonadas para tener la convicción necesaria en esta instancia.
4-También se tuvo en cuenta que en el caso de Trotta en cuanto a las condiciones personales de la existencia de una sentencia condena dictada el día 10 de noviembre de 2008 en Causa Judicial Nº 715/2006 a la pena de 13 años de prisión por el delito de abuso de armas, homicidio agravado, daño y lesiones leves en concurso real; obteniendo en fecha 20 de agosto de 2014 la libertad asistida (causa Nº 9849 del Juzgado. de Ejecución Penal Nº 1 de la Departamental Junín con competencia en Pergamino.
Los testigos y pericias determinaron que el domingo del homicidio los incidentes comenzaron en el interior del Club 9 de Julio en calle 49 y 21.
En el salón de baile aproximadamente a las 3.15 de la mañana se originó trifulca entre varios concurrentes. En las discusiones y agresiones fue identificada German Trotta que se habría tomado a golpes con un individuo de apellido Gallardo. En forma posterior Trotta se cruza con Gallardo en la esquina de calle 52 y 18 donde el acusado circulaba en un auto marca VW Senda. En ese lugar dispara varias veces un arma de fuego.
Los peritos días posteriores y avisado del incidente comen-zaron a buscar las marcas de los impactos encontrando varias esquirlas que permitieron re-construir que la bala había salido disparada de un revolver calibre 22.En forma posterior Trotta y sus amigos se dirigen a una modesta vivienda ubicada en calle 54 entre 20 y 21.En esa esquina agreden a Ignacio Alarcón que en forma posterior es atendido y trasladado al Hospital Municipal. Un hombre que pasa por el lugar de apellido Buisart (declaró como testigo) avisa a los hermanos Quintana lo sucedido con Alarcón y le dice que esta medio muerto.
Cuando los Quintana concurrieron al sitio, se produce un altercado con Germán Trotta y comienzan los disparos. La balacera (se calcula diez disparos) fue a las 5.35 de la mañana, en la esquina de 21 y 55. En este sentido, Carlos Trotta, padre de Germán Trotta alías "Pico", habrían extraído un arma de fuego (calibre 32) la cual fue disparada, también disparó su hijo con un revolver calibre 22..
Una vez terminada la balacera, el desbande de los contrincantes habría sido generalizado, y vecinos del lugar llamaron a la policía que al llegar encontró dos cuerpos.
Uno de ellos Juan Marcelo Quintana , (25 años) con domicilio en calle Ameghino 236 de Wheelwright, Santa Fe, que estaba sin vida en medio de un charco de sangre.


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