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31/03/2014
POLÍTICA

El kirchnerismo no P.J se organiza


fotoaureliodos (48k image)Un millar de militantes pertenecientes a diversas organizaciones políticas y sociales kirchneristas se reunieron hoy en el primer plenario nacional de la Convocatoria Popular. El espacio, que se agrupa con el propósito de ”fortalecer el proyecto, popular, nacional, democrático y latinoamericanista que encabeza la presidenta Cristina Fernández de Kirchner”....


El diputado nacional Andrés Larroque acompañó el lanzamiento del que participaron Luis D Elia (MILES); Pedro Waseijko (CTA), Oscar González (Socialistas Para La Victoria), Daniel San Cristobal (Frente Grande), Patricio Echegaray (Partido Comunista), Carlos Raimundi (Solidaridad e Igualdad); Gustavo López (FORJA), Esther Sosa (Partido Humanista), Rodolfo Casal (PRD)Marcelo Duahalde (Memoria y Movilización) y personalidades como Nestor Piccone, Hugo Cañón y Antonio Cartaña, compartieron la mesa de apertura, que dio a conocer el documento constitutivo.


LARROQUE El diputado Andrés Cuervo Larroque, representante de La Cámpora, la organización reconocida como la fuerza propia de Cristina Fernández de Kirchner saludó al Plenario de Convocatoria reconociendo el valor de la unidad que distintos sectores del kirchnerismo van realizando. Larroque invitó a los concurrentes a "ir por más para buscar a más sectores de la sociedad." Y reconociendo el valor del documento fundacional de Convocatoria dijo que "es muy importante que simplifiquemos la discusión para que nos entienda cada vez más gente,"


El pueblo tiene que reconocernos desde lo que somos y no desde lo que dicen los medios reflexionó porque nosotros lo hacemos peleando por la "inclusión y la solidaridad."Y rescatando el espíritu del kirchenrismo dijo que nosotros sentimos el Proyecto no solo desde la palabra y el pensammientos sino "desde el corazón, desde la vida, el alma y el corazón."Valorando la actitud organizativa de Convocatoria explicitó cual es el rol que se propone desde La Cámpora que es el de actuar como " factor de articulación, para unir todas las fuerzas, porque no tenemos mucho tiempo" alertó. Porque entre todos tenemos que constituir "la fuerza política que el Proyecto que lidera Cristina necesita." Y para redondear aclaró que reconocer la conducción de Cristina no quiere decir que no haya lugar para el debate.


Luego del saludo los asistentes se distribuyeron en cuatro comisiones que debatieron en la sede nacional de FOETRA y de Unidos y Organizados en Pueyrredón 19.Los representantes de las fuerzas que se articulan en Convocatoria Popular, que vinieron de distintas provincias del país deliberaron varias horas, se redactaron las síntesis de los debates y coincidieron en comenzar a recorrer el país para trasladar al ámbito territorial los acuerdos obtenidos hoy.Quedó como mandato recorrer el país para debatir y articular las acciones de las organizaciones de Convocatoria con el compromiso de volverse a juntar en 90 días.Este es el texto del documento base que recorrerá el país de ahora en más:


CONVOCATORIA POPULAREN EL PROYECTO NACIONAL, DEMOCRÁTICO Y LATINOAMERICANOMÁS DEMOCRACIA, MÁS ESTADO,MÁS ORGANIZACIÓN POPULAR


Los abajo firmantes, representantes de partidos políticos, organizaciones sindicales, sociales, de pueblos originarios y ecuménicas, así como ciudadanas y ciudadanos con responsabilidad dirigente en diversos ámbitos, protagonistas del vasto universo que integra y respalda el proceso de reformas iniciado en 2003, decidimos encaminarnos hacia un ámbito común que supere la dispersión del campo popular, sin abandonar nuestras respectivas identidades político-culturales. Lo hacemos con el propósito de fortalecer el proyecto nacional, popular, democrático y latinoamericanista que hoy encabeza la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.


Los avances obtenidos en América Latina durante todo este primer tramo del siglo XXI y, en nuestro país, a partir de mayo de 2003, abrieron una etapa que debemos defender, profundizando los cambios estructurales que amplíen la democracia y logren más igualdad, recreando utopías y fortaleciendo la organización popular que las concrete.


Desde el 25 de mayo de 2003, sostenidos en las convicciones que se asientan en la mejor historia política del movimiento nacional, popular, democrático y latinoamericano, con la voluntad y el coraje de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández y alentados por las organizaciones populares y amplios sectores que se sintieron representados por las políticas de transformación social, política y económica, se hicieron realidad muchas ideas que años antes parecían solo una ilusión.


Las múltiples políticas públicas impulsadas desde entonces se sostuvieron en la decisión de reparar las graves consecuencias que suscitara la aplicación de las políticas del neoliberalismo en nuestro pasado reciente, dejando como resultado una sociedad desigual y una economía concentrada y centralizada, impuesta a escala internacional en los años ’90 y que en nuestro país se remonta a las salvajes políticas de la última dictadura y a la burla a la voluntad popular por parte de algunos gobiernos democráticos, cuya más cruda expresión fuera el menemismo.


Las decisiones políticas ejecutadas en materia económica-social por la gestión kirchnerista, han permitido el renacimiento de nuestro sector productivo, agrario e industrial, con el consiguiente crecimiento sostenido de la economía, el aumento significativo de la ocupación laboral y del empleo registrado, como asimismo la reducción y sustentabilidad de la deuda externa y una acumulación record de divisas, hasta el estallido de la crisis financiera global. También han cumplido un importante papel las políticas de redistribución del ingreso a través de la Asignación Universal por Hijo, la universalización de las jubilaciones y los diversos programas de inclusión social, como el reciente plan PROGRESAR.


Es también de la mayor relevancia el camino seguido en política de derechos humanos y de defensa, el impulso a la integración regional y la política exterior consensuada en América Latina, la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, las políticas de género y respeto a la diversidad con la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario como ejemplo, así como los avances que se registran en materia de salud, ciencia y tecnología y educación, entre otras áreas. En síntesis, las múltiples políticas públicas impulsadas desde 2003 en adelante, pusieron en el centro la dignidad y el ingreso de los trabajadores y los desposeídos, la reconstrucción del Estado y la economía, así como la recuperación de nuestra olvidada dimensión latinoamericana, realumbrando el viejo sueño de la Patria Grande.


Desde luego que es mucho lo que falta para consolidar lo hecho, por lo que es necesario abrir múltiples espacios de discusión acerca de qué y cómo hacerlo.Es precisamente gracias a lo logrado, que se han generado nuevas demandas, en muchos casos de compleja resolución. Esto, lejos de ser un disvalor, constituye un hecho saludable, porque está señalando nuevos y más profundos desafíos de ampliación democrática y es el resultado de la movilidad social ascendente que tuvo lugar en todo nuestro continente, en base a esa síntesis virtuosa entre la voluntad de movilización y transformación de nuestros pueblos y los liderazgos populares surgidos de ella. La crisis global, que excede absolutamente el plano financiero y adquiere una clara dimensión civilizatoria, pone en evidencia los problemas estructurales del capitalismo para proporcionar un contexto de felicidad a los pueblos. De aquí la reafirmación del camino emprendido, que en algunas experiencias regionales adquiere la denominación de socialismo del siglo XXI, y que converge con otras experiencias llevadas adelante por los gobiernos populares de la región, más allá de las lógicas particularidades de cada uno de los procesos. Esta realidad no se agota en nuestra América Latina, sino que también está presente en las experiencias altermundistas de resistencia al capitalismo global, desde los movimientos OWS de los EE.UU. a las nuevas izquierdas y los indignados de Europa, pasando por todas las luchas populares en África, Asia y Oceanía.


Lo que seguramente cuenta a favor de las presentes experiencias en América Latina, es la conducción política que sus líderes ejercen desde el Estado, reiteradamente legitimados por la voluntad popular mayoritaria. Estamos firmemente convencidos de que los problemas estructurales e históricos del capitalismo deben afrontarse con más Estado, más democracia en la sociedad y en las empresas, más economía social y solidaria, más participación popular -especialmente de los jóvenes- y, sobre todo, más organización y empoderamiento de las mayorías populares.


Como parte de una contraofensiva a escala de toda la región, hemos visto cómo en los últimos tiempos, los grupos destituyentes han procurado la desestabilización -cuando no el retiro anticipado- del gobierno popular, mediante una estridente corrida cambiaria con el objetivo de imponer una mega devaluación, por una parte, y al mismo tiempo mediante la remarcación injustificada e inescrupulosa de los precios. Ambos, instrumentos históricos del ajuste social propiciado por la oligarquía. Frente a estas acciones, nuestro gobierno responde, una vez más, con programas de inclusión, cuya última expresión es el plan Progresar, y formula un llamado a proteger el bolsillo de trabajadores y consumidores a través del programa Precios Cuidados.


La cuestión nodal a resolver sigue siendo la disputa con los monopolios y oligopolios, que abusan de su posición dominante en la producción de insumos básicos, así como con la industria alimenticia y las grandes cadenas de supermercados que, al concentrar el acopio, la comercialización y el negocio financiero, dominan el proceso de formación de precios, avanzando sobre el salario en la puja distributiva. Esas empresas, así como las cerealeras que subfacturan y retacean la liquidación de divisas, poseen en un conjunto concertado, un poder de extorsión que amenaza cíclicamente la estabilidad y profundización del proyecto popular


En este contexto y tratándose de uno de los logros más significativos de los gobiernos kirchneristas, reafirmamos la necesidad de defender el ingreso real de los trabajadores, en particular el de los más postergados, a través de las negociaciones colectivas, sin condicionamientos, para la necesaria recomposición del salario y con un accionar responsable de todos los actores involucrados.


CONVOCATORIAQuienes aquí estamos convocando somos los que nos opusimos a la globalización neoliberal y a sus alineamientos locales, los que formamos parte de la construcción de la CTA, de la Marcha Federal, de la Carpa Blanca, de las puebladas de Cutral Có y Tartagal, del Matanzazo, de las resistencias y las disidencias parlamentarias y del repudio a los vicios enquistados en la vieja corporación política. Reconocemos y reivindicamos nuestra diversidad de orígenes, los consecuentes matices metodológicos y organizativos que conviven en ella y la unidad en la lucha por la democracia, la justicia social, la reconstrucción del Estado y la batalla contra los monopolios, un proceso que se vio intensificado en las experiencias comunes de los últimos años.


No nos consideramos la síntesis de ninguna totalidad, pero estamos convencidos de la necesidad de trabajar en común. Por eso nos convocamos y convocamos a distintos sectores militantes, desde nuestros partidos políticos, sindicatos y organizaciones sociales que abrevan en el espacio de las tradiciones de la izquierda, del movimiento nacional-popular, del progresismo, con sectores de la cultura, la comunicación, la agricultura familiar, las pymes, el cooperativismo y los pueblos originariosTrabajamos por la unidad del Proyecto Nacional, Popular, Democrático y Latinoamericano y por eso, como expresión militante, sostenemos la Unidad Latinoamericana y las construcciones que, como Mercosur, Unasur y CELAC, nos unen a Venezuela, Brasil, Bolivia, Ecuador, Cuba, Uruguay, Chile y toda Latinoamérica.


Es necesario que el conjunto de las fuerzas políticas y sociales que sostenemos a nuestro gobierno ampliemos la participación en el proceso de la toma de decisiones y por ese motivo nos proponemos la construcción a nivel nacional y territorial de un espacio común, utilizando para fortalecerlo, todos los instrumentos a nuestro alcance.Es desde esa perspectiva que vemos la posibilidad de poder construir y legitimar candidaturas que expresen la continuidad y profundización del proceso iniciado en 2003. Por todo esto, convocamos a militantes y adherentes de todas las provincias que acuerden con estos principios generales y manteniendo la convocatoria abierta, a participar de este primer plenario, para debatir ideas, propuestas de políticas públicas y acciones con el fin de lograr:


• La unidad en la lucha por la distribución de la riqueza.• La transformación de la matriz productiva monopólica y oligopólica, para reemplazarla por otra que se exprese en una economía mixta, con mayor participación del Estado, las pequeñas y medianas empresas y los sectores de la economía social y solidaria.• La estricta regulación de las inversiones extranjeras, en particular del capital transnacional.• La redefinición de las políticas para la agricultura y la ganadería que reconozca en los pequeños productores, en los protagonistas de la agricultura familiar, en las cooperativas y los movimientos campesinos, no un actor marginal de una economía de subsistencia, sino un verdadero sujeto de una nueva matriz productiva agropecuaria y agroindustrial, superadora de los modelos más concentrados en la explotación irracional de la tierra.• La aplicación de políticas tributarias de una progresividad cada vez mayor, de modo que el sistema impositivo deje de basarse en el consumo y la actividad productiva para recaer sobre aquellas rentas que por su nivel de concentración y extranjerización, extorsionan al Estado y obstruyen la distribución de la riqueza y el desarrollo soberano de nuestra industria y de nuestra tecnología.• La recuperación de todas las empresas de servicios públicos y garantizar el rol testigo del Estado en los sectores estratégicos de la economía.• El rediseño del federalismo, que implica la búsqueda de nuevos equilibrios interprovinciales a partir del fomento de nuevas actividades productivas y de la reconversión de las ya existentes• El desarrollo de programas de construcción de infraestructura, transportes e inversión tecnológica, apuntando a la incorporación de mano de obra, a la transformación de la matriz productiva agroexportadora, a aumentar los intercambios en el mercado interno y la exportación de bienes y servicios con mayor valor agregado.• Garantizar la plena vigencia de las actuales políticas públicas sobre Derechos Humanos.• Sostener la construcción de la memoria colectiva basándose en el camino recorrido estos diez años con la política de estado de Memoria, Verdad y Justicia como objetivo irrenunciable, con continuidad de los juicios por crímenes de lesa humanidad. • La aplicación irrestricta de la normativa nacional e internacional sobre Derechos Humanos y el repudio a toda forma de tortura y de violaciones a los derechos humanos, cualquiera sea el motivo.• Intensificar la lucha para lograr el respeto de los derechos de los pueblos originarios y la promoción de la inclusión social en sus propios términos, respetando el concepto de “buen vivir”.• Contribuir al desarrollo de estrategias de la metodología de la no violencia activa para la resolución de conflictos y desnaturalización de la violencia, hacia una nueva cultura solidaria y no violenta en todos los ámbitos del quehacer personal y del colectivo social.• Alcanzar acuerdos básicos en políticas democráticas de seguridad que atiendan a las legítimas demandas de la sociedad, rechazando las políticas de mano dura que aumentan la violencia y amenaza la gobernabilidad democrática.• El impulso a un fuerte compromiso político con la lucha frontal por el desmantelamiento de las redes del narcotráfico y su influencia en los poderes políticos, económicos y judiciales.• La reforma judicial para democratizar la Justicia, sustentada en una amplia participación ciudadana que le otorgue legitimidad, garantice la defensa de los más débiles y genere los instrumentos para controlar y regular a los poderes fácticos.• La plena aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y políticas públicas de comunicación que garanticen el acceso a los medios de todas las expresiones sociales, económicas y políticas y no sólo a los grupos económicos.• Una política social de vivienda para paliar déficits históricos, asegurando el acceso de los sectores populares, jóvenes y clases medias, mediante la continuidad del crédito y el acceso a la tierra.• La promoción de acciones positivas para hacer efectiva la igualdad de género en todos los planos.• Profundizar los nuevos derechos ya adquiridos, afianzando y consolidando las políticas de inclusión e igualdad en materia de diversidad sexual como los vinculados a violencia de género y trata de personas, que han posicionado a la Argentina como país modelo en el mundo en la restitución de derechos a sectores excluidos.• Avanzar hacia la despenalización de la tenencia para consumo personal de todo tipo de estupefacientes y promover una regulación integral del tema.• La promoción de un sistema de salud que priorice el sector público y social, realizando las inversiones necesarias para ello y acordando una política única de salud que restrinja la mercantilización del sector.• Una discusión integral y responsable sobre salud reproductiva, que incluya la inmediata despenalización del aborto y la libre decisión de la mujer sobre su cuerpo.• Una política de desarrollo industrial, tecnológico y de infraestructura en materia de energía, transporte, logística y servicios necesarios para el crecimiento Industrial inclusivo, sustentable y amigable con el ambiente.• El debate de una política educativa que permita superar los déficits provocados por las políticas neoliberales y que garantice el carácter de bien público y común de la educación, rechazando su mercantilización y su condición de bien transable.• Contribuir al cumplimiento irrestricto del respeto al pluralismo sindical y reconocimiento de la larga lucha por construir expresiones autónomas de los trabajadores organizados.• Promover una regulación integral de los recursos naturales, que evite su sobreexplotación y extranjerización.• Estimular las energías alternativas, a través de políticas que articulen la acción estatal con las universidades, institutos de investigación y transferencia de tecnología, y otras organizaciones afines de la sociedad civil, para avanzar en una nueva matriz energética, diversificada y amigable.• La Reforma Constitucional, para establecer un nuevo sistema institucional que, eliminando los condicionamientos dejados por el neoliberalismo y rediseñando el federalismo, sirva de base a las trasformaciones estructurales que el país necesita para establecer una democracia social, inclusiva y con poder popular.


Buenos Aires, 29 de marzo de 2014




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