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07/03/2014
JUDICIALES

Comienza el Juicio Saint Amant II


El próximo juicio oral por crímenes de lesa humanidad cometido durante la última dictadura cívico-militar, denominado Saint Amant II, que comprende 15 causas acumuladas por delitos que sucedieron en el Área Militar 132, comenzará en el mes de marzo de 2014. El Tribunal Oral Federal N°1 de Rosario llevará adelante este proceso judicial, y la sede del mismo será San Nicolás y se tomaran las audiencias testimoniales en Pergamino y San Pedro....


Saint Amant II, se trata de una megacausa que sentará en el banquillo a 15 integrantes de las fuerzas armadas y de seguridad, entre ellos dos tenientes coroneles, y a un número elevado de policías bonaerenses que integraban el circuito represivo del área militar 132. Se estiman casi 60 víctimas entre las 15 causas que fueron acumuladas por los delitos cometidos en las ciudades de Pergamino, San Pedro, Baradero, Colón y San Nicolás. Y más de 150 testigos serán citados a declarar ante el Tribunal Oral N°1 de Rosario que estará precidido por Otmar Paulucci. En San Nicolás se juzgarán seis causas por hechos represivos cometidos durante 1976, (Zuelgaray, Acos- ta) 1977 (Martínez, Ocáriz) y 1978 (Córdoba). Contra militantes de organizaciones políticas, estudiantiles y sindicales, como así también contra ciudadanos del ámbito de la cultura, el derecho y la militancia social.En San Pedro se juzgarán cinco causas por acciones represivas ocurridas en el transcurso de 1976 contra militantes populares del PRT-ERP, Montoneros, Partido Comunista e integrantes de organizaciones sociales y sindicales de esta localidad y Baradero.En Pergamino se juzgarán dos hechos represivos ocurridos en 1976 contra militantes del PRT-ERP (Lanzillotto-Santillán y Pérez-Pierro) y un tercero cometido en 1978 contra un militante de Montoneros (Ceccón).


Declarara imputado colonense


El colonense Rocca quedó de cara a declarar en el juicio de Lesa Humanidad donde deberá testimoniar en Pergamino cuando en un acuerdo de la Cámara en Pleno, sobre expediente Nº 1841, caratulado: "SANTILLAN, Benjamín s/ Privación Ilegítima de la Libertad, (ROCCA, Carlos Enrique s/ Apelación Procesamiento" (Expte. Nº 28.764/06 del Juzgado Federal Nº 2 de la ciudad de San Nicolás) fue contundente y no dio lugar a la apelación interpuesta por la defensa de Carlos Enrique Rocca.


Se debe recordar que en la segunda resolución se dispuso el procesamiento sin prisión preventiva de Rocca por con- siderárselo, "prima facie", responsable del delito de privación ilegal de la libertad, agravada por mediar violencia, respecto de Carlos Benjamín Santillán, María Cristina Lanzillotto de Santillán, María Lucila Santillán, Jorge Francisco Santillán, Benjamín Santillán, Marta Beatriz San Martín y Pedro José Petro, además por considerárselo "prima facie" responsable del delito de usurpación del inmueble de calle Rivadavia N° 954 de la ciudad de Pergamino, ocupado por el matrimonio Santillán-Lan- zillotto como así también de la sustracción de sus muebles y enseres. El abogado de Rocca expuso que había escasez de prueba de cargo; y considero erróneo el valor probatorio asignado a la declaración testimonial de Marta San Martín de Petro- entre otras cosas-. Pero los argumentos no fueron valederos.


La acordada de 2012 se basa en los elementos probatorios correspondientes y entre los principales se encuentra la declaración de Benjamín Santillán donde declara que viajó a Pergamino en los primeros días de enero de 1977, con el objeto de visitar a su hijo Carlos Benjamín, su nuera María Cristina Lanzillotto y sus nietos Jorge Francisco y María Lucila.


Se presentó en la finca de calle Rivadavia 954 de Pergamino siendo atendido por una niña de aproximadamente 9 años quien ante sus preguntas, le manifestó que ya lo iba a buscar a "don Roca", haciéndose presente un hombre joven, como de 30 años, bajo, quien después de ausentarse un momento vuelve y termina deteniéndolo a punta de pistola, llegando segundos después un grupo de cuatro policías con armas largas que lo llevan de manera violenta hasta un coche y lo arrojan al piso del rodado cubriéndolo con su saco.


Narra las torturas que le infligieron con el objeto que dijera que era subversivo; declara que fue sometido al paso de corriente eléctrica para que confesara que su hijo y su nuera eran terroristas. Agrega haber reconocido los gritos de éstos en el lugar cuando eran torturados. Declara haber sido liberado en Arrecifes.


Sostiene que el lugar al que lo llevaron detenido era la Comisaría de Pergamino, en razón de que después de haber sido liberado volvió a esa ciudad y reconoció la Seccional por el ingreso y la distancia que había desde la casa de su hijo; dice que no denunció los hechos en ese momento por temor. Sostiene que al recuperarse la normalidad institucional volvió a Pergamino con su abogado y con autoridades judiciales, habiendo concurrido a la casa de calle Rivadavia 954 donde encontró a la esposa del policía Rocca, el que lo había detenido, y ella manifestó que se habían separado.


Dice también que Rocca declaró ante el juez Vergara manifestando que lo habían detenido al declarante por órdenes de autoridades policiales y militares cuyos nombres dio al juez y que se había quedado con la casa con autorización de los militares. Manifiesta que a fines de febrero de 1977, recibió un telegrama de sus parientes en Capital Federal que decía "nietitos esperan en Parroquia Fisherton-Rosario".


Sostiene que viajó a Rosario con su esposa entrevistándose con una familia Grilli de calle French al 7600, quienes tenían autorización para tener a los niños, quienes le dijeron al declarante que los niños aparecieron tomados de la mano en el patio de la iglesia de Fisherton el 17 de noviembre de 1976. También los jueces rosarinos toman como prueba las declaraciones de Federico Schmit quien se de- sempeñó como empleado de la Unidad Penal 3 de San Nicolás, aludiendo a una casa que funcionaba como cárcel clandestina en el predio de la cárcel. Manifiesta que las personas que eran llevadas allí no se las registraba. Manifiesta que por curiosidad una noche ingreso a finca pudiendo observar alrededor de doce personas, entre hombres y mujeres esposados y en el suelo sobre colchones. Recuerda que había un matrimonio con dos criaturas, una nena y un nene creyendo por comentarios que eran de Pergamino. Agrega que traían a las personas en camiones del ejército o a veces en colectivos o vehículos de la policía.


También los magistrados valoran las declaraciones de Enrique Valentín Benítez, quien se desempeñó en la Unidad Penal 3 de San Nicolás. En lo puntual refiere a que en la casa ubicada dentro del Penal, vio al matrimonio que cree eran de Santiago del Estero y de apellido Santillán. Manifiesta que ese lugar estaba a cargo del Ejército. Dice que vio al matrimonio después de que los torturaran. Manifiesta que el personal que torturaba vestía de civil y con barba y por comentarios se decía que era del Ejército.Otra prueba es la realización de un relevamiento de vecinos que vivieran en el radio de una cuadra en ambas manos de la vivienda de la calle Rivadavia 954 de Pergamino.


También existe como prueba la inspección ocular en la finca de calle Rivadavia 954 de Pergamino, llevada a cabo en julio de 2007 , en la que estuvieron presentes -entre otros- la actual ocupante de la finca, Santa Alda Espíndola (concubina de Rocca a la fecha de los hechos) y el matrimonio integrado por Marta Beatriz San Martín y Pedro José Petro, quienes reconocen esa casa como el lugar donde fueron aprehendidos.


Por otro lado los jueces mencionan en el extenso fallo las declaraciones de Mario Ariel Díaz que manifiesta ser hijo de Santa Alda Espíndola y vivir en la finca que ocupaba el matrimonio privado de su libertad sito en calle Rivadavia 954 de Pergamino desde su nacimiento en 1983 junto con su madre y hermanos. Tiene conocimiento que en esa casa vivió un policía de apellido Rocca quien convivía con su madre a quien luego abandonó. Dice que su madre tiene permiso judicial para ocupar esa propiedad por tiempo indeterminado. Manifiesta que por comentarios sabe que antes de nacer el declarante en esa vivienda hubo un tiroteo entre la policía y la persona que ocupaba la casa, a quien la policía estaba esperando allí.


En otro orden se valora las declaraciones de Pedro José Petro, esposo de Marta Beatriz San Martín, quien narra las vicisitudes que padeciera a raíz de la búsqueda de su esposa. Menciona haber ido hasta la casa de Santillán, que golpeó sin ser atendido y al retirarse, fue interceptado por policías "que vestían como tal" y lo introdujeron a la casa; al manifestar que estaba buscando a su esposa lo llevaron a la Comisaría de Pergamino y lo tuvieron allí durante cinco días para luego soltarlo cerca del arroyo en la misma ciudad. En la actualidad la casa sigue ocupada por la ex mujer de Rocca y el Estado no la devolvió a los antiguos propietarios.


El Cabo Ceccon


En el documento, se hace la reconstrucción del Cabo Ceccon, según la óptica de sus captores, confirman la detención primera de Ceccon en 1976, y su posterior liberación con la premisa de que a partir de ahí espiara a los Montoneros. También se describe que finalmente "su inclinación fue hacia la política marxista de Montoneros".En el informe se destacan los argumentos con los que los secuestradores justifican las "Causas de su detención". Entre las principales se encuentran:"Que en el año 1974, por una cuestión solidaria y personal, comenzó a desarrollar una acción tendiente a la formación de un grupo de personas, con las cuales coordinar esfuerzos, que permitieran como logro, la formación de una comisión vecinal".


"Que formada la comisión, habiendo comprado una parcela de tierra mediante la organización de festivales de doma de caballos y otros, gestiona ante el Secretario de Bienestar Social de Pergamino los materiales para la construcción de 22 viviendas". El informe continúa describiendo las acciones solidarias del grupo, donde se reconoce al cura Marciano Alba como un cura "Tercermundista" que "influye" sobre los vecinos. El documento remarca que Alba "recalcaba siempre el accionar del cura Mugica, teniendo varios afiches con frases del conocido cura y que siempre daba como ejemplo a los componentes del grupo". Según el informe de los secuestradores, tanto el contexto humilde en que vivía Ceccon, como el cura Alba, son promotores "de un sentimiento populista" en el Cabo secuestrado, que para los represores deriva en una lógica decantación, que termina con el acercamiento de Ceccon a la organización Montoneros.


El interrogador, que redacta el documento de la D.I.P.- P.B.A, avanza en la escritura del texto de once páginas y va elaborando conclusiones. En un subtítulo denominado Blancos que proporciona, el informante anota: "Rentables: Ninguno." En otro intitulado Apreciaciones, describe: "A criterio del interrogador, de acuerdo a los elementos existentes y de las manifestaciones del causante, se trata de un individuo totalmente "captado" en nivel intelectual y político por la organización subversiva Montoneros".


Entre algunos de los elementos que encuentra el interrogador para comprometer a Ceccon, el represor enumera: "Realizó pintadas que fueron refrendadas como Montoneros, ofició de campana con el arma de la repartición, participó de reuniones proselitistas, algunas hechas en su domicilio; realizó el chequeo de la comisaría de Pergamino, entregó de documentación policial, entregó información anticipada de razias que la policía programaba en Pergamino".


En el último subtítulo Conclusiones, el servicio de inteligencia bonaerense, recomienda "la separación inmediata del interrogado de la institución Policial, sin perjuicio de los que la superioridad determine, en cuanto al "grado de disposición" que se estime (las comillas y el subrayado es de ellos). Respecto de las técnicas del interrogatorio, por suerte, el informe no da detalles.


Montoneros de Pergamino.


Oscar "Cacho" Lencina aparece sindicado en el informe de la D.I.P.P.B.A. como uno de los organizadores de los Montoneros en Pergamino. Él era un obrero y estudiante de la UTN de San Nicolás, de familia peronista per- gaminense. En la universidad, y en una época en que la participación política era un rito ge- neracional ineludible, se fue conectando con distintos compañeros de facultad con los que empezaron una militancia universitaria y social.


"Un día de 1970 el cura Galli, de Rosario, nos presenta a un grupo más organizado del peronismo revolucionario y así iniciamos el camino de acercamiento a Montoneros", cuenta Oscar. Cuando Oscar ya está en un nivel más orgánico de la agrupación político militar, le encomiendan la tarea de desarrollar la organización en Pergamino. Entonces Lencina abre la Unidad Básica Evita Obrera, un lugar que se convierte en un punto de encuentro de toda la militancia obrera y estudiantil de Pergamino. "A nuestras reuniones venían de todas las organizaciones pero- nistas, incluso algunos militantes del PRT", relata Lencina.


Lencina describe el proceso por el cual se acercan los jóvenes de Emmanuel al núcleo Montonero de Pergamino: "Nosotros desarrollábamos un trabajo social importante, y es en esa época del luche y vuelve, que nos conectamos con este grupo que tenía al cura Marciano Alba como referente". Oscar recuerda haber participado de algunas reuniones en el barrio de Ceccon, antes de distanciarse de Pergamino, cuando "la organización" le demandó otros destinos.


¿Por qué policía?


Nancy es la hija de Luís Ceccon, vive en Pergamino, tiene dos hijos y nos recibe en su casa, horas antes de escaparse con los chicos a un recital de La Renga. La imagen que guarda de su padre es una foto en blanco y negro, de muy joven, antigua, corroída por el tiempo, pero que pareciera ir ganando nitidez a medida que aparece un nuevo dato sobre la historia de Luís. Nancy confiesa que "hasta marzo de este año, convivía con una duda, una confusión sobre quien fue mi viejo, mi pregunta siempre fue: "¿por qué policía?". A mi me mataba esa duda, yo siempre quise saber quien fue de verdad".


Es la tercera de cuatro hermanos y según ella es a la "única que se le dio por participar de las marchas y los reclamos por el juicio y castigo que se hacen en Pergamino". Piensa que a sus hermanos "esa misma duda los paraliza, pero a mi me hizo bien ir a los actos y recordar a mi padre como un desaparecido". Ceba un mate dulcísimo y dice: "siempre tuve la necesidad de estar en los actos del 24 de marzo".


Cuando Luís fue secuestrado Nancy tenía siete años. Ella no tiene muchos recuerdos de esos días. Cuenta que su madre, Máxima Franco, se refugió en el silencio y desde la desaparición de su padre hasta hoy no quiso hablarles a sus hijos del tema. Se acuerda también lo complicado que era la escuela primaria, que cursó durante toda la dictadura: "Mis compañeros me preguntaban si yo tenía papá y les decía que sí. Pero me preguntaban dónde estaba y yo no les sabía responder otra cosa que: "no está".


No ha sido fácil para Nancy encontrar información de su padre. Se enteró de algo de lo que le había pasado en un momento en que su madre salió a hacer averiguaciones en los últimos lugares dónde había estado Luís, quien ya en ese entonces se había separado de Máxima y vivía con María Aubel. "Hay una persona que seguro sabe todo de mi papá -afirma Nancy-, y ese es el cura Marciano Alba, pero nunca quiso hablar con nosotros".


Los comienzos.


Luís Ceccon llegó al barrio Güemes son su compañera, los dos muy jóvenes y recién casados. Como trabajaba de albañil, levantó su casa-rancho con unos amigos, en un barrio que comenzaba a nacer, con muy pocas casas y donde faltaba de todo. Nancy tiene algunos registros de esos años: "La casita todavía está y vive mi hermana mayor. Había una casona donde se juntaban para las reuniones. Ahí mi viejo enseñaba a leer y escribir a adultos y chicos del barrio. Ahí se formó el grupo vecinal en el que el referente era el cura Alba.


El grupo se llamó Emmanuel (que quiere decir Dios con nosotros)".Marciano era el párroco de la Iglesia San Vicente de Pergamino, pero tenía a su cargo varias capillitas desparramadas por los barrios necesitados. "Él tenía un trabajo de compromiso social grandísimo -cuenta Nancy-. Fue quien movilizó a mi viejo y a otros del barrio a organizarse. Para nosotros fue como otro padre, y es por eso que me creo con derecho de reclamarle que nos hable". El cura Alba es en la actualidad uno de los vicarios de la Catedral de San Nicolás.


Los logros de Emmanuel


El grupo Emmanuel se tornó importante para los vecinos, tanto que para 1973, cuando la vuelta de la democracia, durante la "primavera camporista"; el grupo con Luís Ceccon a la cabeza, logró que la Secretaría de Bienestar Social de la municipalidad realizara un plan de viviendas para el barrio.


"De aquel grupo Emma- nuel hay tres que están desaparecidos: Gerardo Pérez, el canario Jorge Torrén y mi papá" enumera Nancy. "Ellos creían en una revolución como una gestación, salir al mundo con un nacimiento del hombre nuevo", rememora Nancy. "Como veras hay algunas pala- britas que me quedaron grabadas", dice. Por eso a Nancy le cuesta entender el tema de que su padre haya sido al mismo tiempo policía y militante social. "Esta historia de que haya estado en la policía como infiltrado es de locos", dice Nancy, y se pregunta "¿Tan valiente pudo haber sido?".


Pero hay algo que ha hecho apaciguar sus dudas: una serie de pruebas que han empezado a aparecer desde marzo de este año, cuando se inició una investigación judicial por la desaparición de su padre, que al decir de Nancy "van en la dirección de lo que siempre intuí en mi corazón y es que mi viejo, era un compañero muy comprometido".


La vida de Luís Francisco Ceccon está plagada de ausencias, fragmentos enteros de memoria que faltan para armar el extraño rompecabezas que configura el relato de un personaje de nuestra historia reciente que fue policía y militante social. Queda claro que por esto último fue desaparecido y que por esa misma razón son tantas las piezas perdidas.




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