PAGINA PRINCIPAL TAPA PAPEL CONSULTAR ARCHIVOS POR FECHA AVISOS FUNEBRES CONTACTESE

Enviar Artículo a un amigo  
Imprimir Artículo IMPRIMIR ESTE ARTICULO

25/04/2012
Informe especial

Cuidado de la visión


ojos_vision_250412 (40k image)
Se estima que el glaucoma aparece en alrededor de una persona de cada 100 a partir de los 40 años, su incidencia aumenta con la edad y la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo considera como la segunda causa de ceguera prevenible....


(GEI) – Unos 4.5 millones de personas a nivel mundial han perdido la visión a causa del glaucoma, por lo que es considerado como la segunda causa de cegueras después de las cataratas, así lo confirman distintos especialistas. El glaucoma es un grupo de enfermedades crónicas que tienen en común el aumento sostenido de la presión intraocular y un progresivo daño del nervio óptico que, de no tratarse, puede provocar ceguera.


El Glaucoma es una enfermedad que se caracteriza por el aumento del “humor acuoso”, líquido que se produce constantemente dentro del ojo y, de no ser drenado con normalidad, genera presión a su interior, que afecta y daña al nervio óptico. Ese líquido (humor acuoso) normalmente sale por los conductos de drenaje, que muchas veces por malformación genética o características propias de la persona no pueden drenar este líquido y, por eso, aumenta la presión dentro del ojo.


Se estima que el glaucoma aparece en alrededor de una persona de cada 100 a partir de los 40 años, su incidencia aumenta con la edad y la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo considera como la segunda causa de ceguera prevenible.
Se sabe que al inicio escolar se pide un control visual pero después, no se consulta como hábito preventivo sino cuando hay problemas.


Y esto, a pesar del uso intensivo de la computadora, de períodos prolongados de lectura que podrían hacerse mejor con medidas adecuadas de la actividad.
Además, hay factores determinantes que aumentan el riesgo de desarrollarla. Algunos de ellos son la diabetes, la genética y la edad (especialmente en personas mayores de 60 años).


Causas
El daño al nervio óptico termina con una pobre visión que se va estrechando, como si el paciente mirara dentro de un tubo, esa vista periférica se va perdiendo y, eventualmente y de no tratarse, provoca ceguera.


Hay distintos tipos de glaucoma, de los cuales el de ángulo abierto es el más frecuente en Argentina. Como no presenta síntomas se lo denomina "enfermedad silenciosa".


En este sentido, el especialista Salomón Lerner señaló en diálogo con Telam, que "al ser una enfermedad asintomática, en la mayoría de los casos, hasta que el daño está muy avanzado no se llega a la consulta", por eso destacó la importancia de realizar anualmente una consulta al oftalmólogo.


En cuanto al tratamiento con gotas oftalmológicas se trata de usar la menor cantidad de aplicaciones posibles, dijo Lerner, quien reiteró que "cualquier persona puede padecer glaucoma en las distintas etapas de la vida, por eso el llegar al diagnóstico a tiempo reduce el daño".
Si en la familia de una persona hubo alguno que padeció glaucoma, sus hijos o descendientes de ellos podrían en algún momento de su vida padecerlo”


Tratamiento
En este sentido, Javier Casiraghi, jefe del Servicio de Glaucoma del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), sostuvo que "uno de los problemas de todo tratamiento crónico de una enfermedad, incluida el glaucoma, es el compromiso del paciente con sus controles y tratamiento".


"El cumplimiento de las indicaciones médicas es clave en el éxito del tratamiento y, en el caso del glaucoma, la adherencia y la persistencia del paciente hace que su pronóstico visual sea mejor", dijo el especialista.


Casiraghi señaló que "para facilitar que el tratamiento del glaucoma sea eficaz, cómodo, tolerable y pasible de cumplir se deben ofrecer al paciente colirios que requieran la menor cantidad de aplicaciones diarias y que además eviten o minimicen los efectos adversos".


La terapia que se aplica una vez detectado el glaucoma consiste en medicamentos hipotensores (para reducir la presión) y tópicos (colirios que se colocan sobre el ojo), en los cuales la presencia de ciertos conservantes pueden causar efectos adversos.
Hábitos más saludables


Los especialistas entregan una serie de recomendaciones para que quienes ya padecen alguna enfermedad visual se cuiden de una posible ceguera, y para que los que estén sanos, adquieran hábitos para el cuidado de sus ojos y eviten las afecciones mencionadas:


Visitar al especialista. De acuerdo a la enfermedad visual que se padece, los pacientes deben visitar frecuentemente a su optómetra y a su oftalmólogo. Las personas sanas deben hacerlo por lo menos cada año.


Atención con los niños. Desde el mismo momento del nacimiento debe verificarse la salud visual de los niños. Muchas enfermedades visuales se forman desde la infancia. Se recomienda comer zanahoria y frutas de color amarillo por su alto contenido de vitamina A.


Posturas correctas. Es muy dañino para los ojos ver televisión con la luz apagada, porque el resplandor de la pantalla no es suficiente y genera un esfuerzo en los ojos. En la computadora la pantalla debe ubicarse a más de 60 centímetros de los ojos y debe haber buena fuente de iluminación. En personas sin problemas de visión, el tamaño de la letra debe ser de 12 puntos y para aquellos con problemas visuales, se aconseja un tamaño de 14 o más.


Pausas activas. Cuando se está frente a un televisor o computadora, deben hacerse pausas por lo menos cada hora. La persona puede hacer durante 3 o 10 minutos ejercicios como abrir y cerrar los ojos y enfocar objetos cercanos y lejanos a él para relajar la visión.


No auto-medicarse. Este punto incluye desde la automedicación de gafas sin filtros especiales o acordes a cada tipo de visión, hasta la aplicación de colirios o gotas en los ojos sin prescripción médica. En las piletas de natación es importante el uso de gafas que aíslen el agua de los ojos.


Evitar los rayos solares. El uso de lentes recetados por un especialista de manera responsable, puede ser un buen hábito para cuidar la visión de los rayos solares. Se sugiere además, evitar en lo posible una sobreexposición solar o el contacto directo de los ojos con dichos rayos.


VOLVER A PAGINA ANTERIOR




Home | Tapa | Archivos | Fúnebres | Consultas
© Semanario Colón Doce - Todos los Derechos Reservados