PAGINA PRINCIPAL TAPA PAPEL CONSULTAR ARCHIVOS POR FECHA AVISOS FUNEBRES CONTACTESE

Enviar Artículo a un amigo  
Imprimir Artículo IMPRIMIR ESTE ARTICULO

21/07/2005
Investigación especial

Albúnes, fotos y homicidios...


lucio-diaz_220705 (16k image)La historia de dos asesinatos que se entrelazan con un delincuente que realizó hechos delictivos en Colón e incluso escapó de la Comisaria.


En las últimas semanas un Juez de La Plata habría determinado que no se usaran los albúmenes de fotos para reconocer a sospechosos de cometer delitos.


Los “modus operandi” (como se los llama en la jerga policial) son usados en las Comisarías para reconocer a los autores de ilícitos. Una persona asaltada o que sufre un delito, es llevado a una habitación donde se le hace entrega de un álbum de foto que pueden ser en color o en blanco y negro. En el mismo, se puede observar a los delincuentes de la región. La foto se realiza cuando el malvi- viente es detenido por algún delito cometido y queda archivada.

Sin embargo los parecidos físicos muchas veces llevaron a personas inocentes a la cárcel. El caso más dramático es muy cercano a nuestra ciudad.


La síntesis de la crónica indica que un peligroso delincuente asesina a un comerciante en Pergamino, es detenido y trasladado a la comisaría de Colón donde logra escapar. La ficha policial del involucrado señala: Lucio Díaz, D.N.I 24.834.111, 30 años, nació el 1º de julio de l975, en barrio La Unión de Rojas, estudios primarios, profesión jornalero.


La Justicia lo acusa de ser el autor material el 2 de setiembre de 2003 del asesinato del carnicero pergaminense Seve rino Roses que tiene familiares directos en Colón. El crimen se efectuó durante un fallido asalto a la carnicería “La Unión”.


Lucio Díaz es dueño de una peligrosa personalidad y se le conocen hechos delictivos en Ascensión, Rojas, Pergamino, Salto y además mantenía relaciones con delincuentes juninenses.
En la actualidad enfermo de SIDA está alojado en la Cárcel de La Plata. Aquellos que tuvieron la oportunidad de haberlo observado en los calabozos de la Comisaría local, indican que tiene una personalidad agresiva y lo catalogan de “pocas pulgas”.
Los ex custodios indican que es “altamente peligroso”.


Cuando escapó de la Comisaría de Colón a las pocas semanas fue atrapado en el paraje denominado “Los Angeles” cercano a la ciudad de Chacabuco.
La historia de Lucio Díaz se vincula a José Luiz Díaz, domiciliado en Junin. Ambos tienen un parecido físico notable.


Al juninense la suerte parece que le es esquiva. La Justicia lo acusó a través de descripciones de algunos testigos de la muerte del farmacéutico Héctor Esteban Saracino. El hecho ocurrió el 28 de mayo de 2003. El homicida asalto el local de ventas de medicamentos y luego de apoderarse del dinero le disparó al profesional un balazo en el pecho. Las evidencias acumuladas decretaron la prisión preventiva para José Luis Díaz. El acusado z fue recluido en la Unidad Penitenciaria N° 13 durante casi dos años.


Los tres jueces en juicio oral y público lo encontraron inocente y ordenaron que en forma inmediata fuera liberado. El homicidio del farmacéutico quedó sin culpables.


En la zona


La muerte de Roses y otros hechos similares coinciden en las fechas con la muerte del farmacéutico de Junin, delito que quedó impune. El martes 11 de mayo de 2003 a las 21, en la Ruta provincial 46 entre las localidades de O Brien y Junín, la banda de Díaz asaltó a un camión Mercedes Benz 1114, con 28 toneladas de soja, conducido por Angel Edgardo Bini, de 56 años.


El camionero fue sorprendido por dos vehículos, un Fiat Duna blanco y un Ford Galaxi gris, donde viajaban tres hombres que intentaron asaltarlo. Uno de los delincuentes se acercó al camión con la intención de abordarlo y Bini tomó un revólver calibre 38 que llevaba y le disparo. A raíz del hecho, el delincuente resultó herido en la cabeza y fue rápidamente recogido por sus cómplices quienes lo dejaron en el Sanatorio Junín, donde falleció.
El delincuente fue identificado como Gustavo Alejandro Bevilacqua, miembro de la banda de Lucio Díaz. Este último pudo escapar. En forma posterior habrían asaltado un remisería en Salto donde se llevaron un Ford Falcon.


A los pocos días el profesor Ricardo Gutierrez denunció que un vehículo Ford Falcon, color gris, se encontraba estacionado frente a su Escuela de Música, ubicada en calle 20 entre 48 y 49. (Colón) La policía de Tránsito lo secuestró y lo remitió al corralón Municipal, sin saber que el auto tenía una larga historia. El propietario del vehículo era de Salto.


En esa ciudad los vecinos que pasaron ocasionalmente por el camino viejo a Berdier, en un sector que va al campo más conocido como de la estancia de “Plazibat”, encontraron un Fiat Duna color blanco totalmente quemado. El mismo hacía tres meses que tenía pedido de captura y había sido robado a un remisero de Pergamino.


La investigación


El comisario Gustavo Roleri de Salto, comenzó a investigar la aparición del Fiat Duna, lo relacionó rápidamente con un camionero que había matado a balazos a un hombre que intentó robarle un cargamento de soja.


El camionero, tras este episodio, denunció ante la policía de Junín el intento de robo, pero no explicó nada sobre el disparo que le efectuó al delincuente. Tras una rápida investigación, efectivos de la DDI Junín, la comisaría 1°, el Comando de Patrullas y del Destacamento de Seguridad Vial, descubrieron que el autor del disparo había sido el chofer, siendo detenido en las instalaciones de la Industria Aceitera de Salto.


El chofer reconoció ante la Policía que había disparado contra el delincuente, y manifestó que el arma que utilizó la arrojó a un costado de la ruta 56.
Por otra parte, los investigadores montaron un operativo cerrojo y lograron detener a uno de los cómplices, siendo identificado como Néstor Defays de 33 años.


En Colón


Los delincuentes que abandonaron el Fiat Duna, habrían asaltado una remisería y apropiado del Ford Falcon (aparecido en Colón) en Salto. Con el mismo llegaron a nuestra ciudad y lo dejaron estacionado en calle 20 entre 48 y 49.


Seguramente los cacos habrían realizado una rápida inteligencia y sin mediar un tiempo prolongado y luego de estudiar la situación brevemente se dirigieron a la remisería «La Merced». El hecho como se recordará ocurrió el lunes 17 de mayo a la medianoche.


En este sentido, el remis de Carlos Perez fue abordado por dos delincuentes que pidieron ir a Carabelas y al llegar a Ruta 8 y 31 mostraron sus verdaderas intenciones amenazándolo con un revolver. Poco después a Perez lo abandonaron luego de quitarle la recaudación del la jornada en cercanía de Rojas.
El auto apareció en un camino que conduce al Cementerio de la vecina localidad y seguramente iba a ser utilizado para perpetrar otros hechos delictivos. La denuncia presentada por Adrián Perez (hermano del remisero) en la comisaría de Carabelas y la persecución de la policía de esa localidad hizo que los delincuentes cambiaran de planes y dejarán el Re- nault 12 a la vera del camino.


Más delitos

Para la misma fecha, la misma banda de Lucio Díaz en el paraje La Angelita, junto a otros dos sujetos con sus rostros cubiertos por capuchas asaltaron a una mujer en su casa de la calles 25 de Mayo.


Los ladrones ingresaron a la vivienda de la víctima, cuya identidad no trascendió, y la amenazaron con armas de puño. Le exigieron la entrega de una alta suma de dinero que la mujer tenía guardada en un mueble. Los investigadores sospechan que los asaltantes contaban con datos precisos y cometieron el robo sabiendo lo que encontrarían en la casa.


En total, los delincuentes se apoderaron de 3.000 pesos en efectivo y escaparon a bordo de un vehículo, cuyas características no pudieron ser precisadas. El otro asalto a mano armada ocurrió el mismo día, pero una hora después, en la calle Mitre sin número de Ascensión. Un matrimonio de 60 y 70 años de edad fue sorprendido en su casa por dos encapuchados que lo amenazaron y le sustrajeron dinero en efectivo.


Las víctimas -sus nombres no fueron revelados por las fuentes consultadas- vivieron momentos de tensión, ya que los ladrones amenazaban con matarlos si no les entregaban el dinero. Con el botín en su poder, cuya cifra no se informó, los asal tantes escaparon del lugar, aunque antes maniataron a la pareja. También hubo asaltos de igual características en localidades del sur de Santa Fe, Lincoln, Vedia y Junín.


Recordado escape


Lucio Díaz con Juan Carlos Mora ( 38) y Jacinto Esteban Cabrera ( 42) escaparon de los calabozos de Colón en diciembre de 2003. El trío escapó del calabozo de contraventores (un lugar poco seguro para encarcelar delincuentes de alta peligrosidad), tal es así que los detenidos limaron rápidamente dos barrotes y luego los doblaron y ganaron la calle llevándose una pistola 9 milímetros del agente que estaba de imaginaria y que la había dejado en el interior de un bolso junto a las ropas de civil.


Por el incidente pasaron a disponibilidad efectiva cinco policías de la bonaerense que cumplían funciones en el horario donde se produjo el escape de los presos. Juan Carlos Mora y Jacinto Cabrera buscaron refugio en una vivienda ubicada en la calle Chaco y Escribano Rizzo de Arrecifes. La inteligencia policial los detecto y hasta el lugar llegó una partida policial que allanó la vivienda deteniendo a los cacos sin que opusieran resistencia. Díaz caía poco después en un solitario paraje y fue remitido a La Plata.


VOLVER A PAGINA ANTERIOR




Home | Tapa | Archivos | Fúnebres | Consultas
© Semanario Colón Doce - Todos los Derechos Reservados