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10/02/2005
Caso Salvatori

La justicia debe encontrar a los responsables


El domingo 14 de noviembre de 2004, la tragedia golpeó a los colonenses y envolvió a otra familia en un dolor profundo e interminable. A partir de esa tragedia los controles sobre animales sueltos se acentuaron y pareció convertirse salvando las distancias en un “precromañon”.


Ahora la familia, amigos y la gran mayoría de los colonenses piden justicia y encontrar a los responsables de la muerte del joven Salvatori. La causa penal a cargo de la fiscal Victoria Mariani, tiene más de una docena de testigos que declararon dando indicios, además existen actas de Dirección de Tránsito e infracciones que fueron presentadas.


Sin embargo a tres meses de ocurrido el hecho todavía no se sabe quien es el propietario de la vaca que causó la tragedia.


La reconstrucción del suceso indica que aproximadamente a las 22.13 hs dos camiones transitaron la rotonda de Ruta 8 y boulevard 50. Los trabajadores se dirigían hacia la Capital Federal. Las potentes luces de la unidades de transporte perforaban la oscuridad. En sentido contrario, avanzaba el Renault Clio. El conductor Juan Cruz Salvatori y su acompañante José Reybet regresaban a la ciudad.


En tanto, en el kilómetro 275, una vaca raza Holando Argentino comenzaba a cruzar la cinta asfáltica. Las luces de los camiones obstaculizaron la visión del conductor del Clio, y no pudo observar al pesado animal que comenzaba a pisar la cinta asfáltica.


El Clio chocó al animal del lado del conductor. El estruendo del impacto se escuchó a centenares de metros. El vacuno quedó sobre el auto y fue literalmente llevado más de sesenta metros, hasta que lo despidió al dar un giro. En las pericias se habría demostrado que el conductor no observó el animal. En este sentido, no hubo una frenada, ni una maniobra desesperada de defensa. La colisión fue lineal. Las conclusiones son que el joven Salvatori, no pudo observar el peligro que le costó la vida por las luces de los camiones.


La causa


En la causa declararon más de una docena de testigos. Muchos de ellos por voluntad propia. Un policía refiriéndose a la propiedad del vacuno, habría dicho que estaban podridos de llevarle el animal a la casa al presunto propietario.


También declararon inspectores municipales que reafirmaron los dichos del uniformado. Los trascendidos indican que el 10 de noviembre de 2004 (cuatro días antes de la tragedia) se habría labrado un acta de infracción, porque el animal (la vaca Holando) estaba suelta cerca de la Ruta 8. No sería el único aviso dado por los inspectores municipales y la propia policía.


Una persona cercana a la familia de Salvatori en conversación con Colón Doce señaló que seguramente se presentarán más testigos, pero que llama la atención que no se realizaron pericias en los alambrados cercanos a la tragedia.


También se indica que existen versiones muy fuertes (podría haber testigos) que la vaca causante de la tragedia tenía un ternero que baló en forma continua la noche del 14 de noviembre y la madrugada del 15 de noviembre. Al ternero le faltaba la madre y tenía hambre por eso balaba. Ese animal a la mañana siguiente habría desaparecido misteriosamente. ¿La justicia lo buscó?.


El cuero


Las pericias sobre el cuero de la vaca, indicaron que este no tenía marca de propiedad y en el rumen no contenía ración de grano, solamente el animal había comido pastos de la zona. En un bolsa de nylón negro y dentro de un recipiente sellado, se encuentra el cuero de la vaca raza Holando Argentino.


El paso del tiempo parece alejar la verdad. A tres meses del accidente que le costó la vida a Juan Cruz Salvatori, la justicia no pudo determinar todavía de quien era el vacuno. El caso parece entrar en una vía muerta. Los colonenses nos merecemos conocer la verdad.


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