PAGINA PRINCIPAL TAPA PAPEL CONSULTAR ARCHIVOS POR FECHA AVISOS FUNEBRES CONTACTESE

Enviar Artículo a un amigo  
Imprimir Artículo IMPRIMIR ESTE ARTICULO

16/09/2004
Un problema sin solución en Colón

Unas sesenta personas son víctimas de ataques de perros


perro_muerde1609 (14k image)Una dificultad que crece de la mano de la inseguridad. La mayor cantidad de casos se da en los barrios periféricos.


Las situaciones se repiten. Un perro que no tiene correa de seguridad ataca a un niño y muerde con varias dentelladas su cara.


En los últimos años se viene acelerando una situación que molesta y mucho a los que circulan por las calles en bicicleta, ciclomotores o caminando. Las víctimas son en su mayoría menores de 15 años. También hay casos con hombres y mujeres que sufren el desgarramiento de una pierna, manos o cara.


En Colón existirían según el único censo realizado en l997, aproximadamente 6300 perros. La relación casa -perro estaría entre 0.9 y 1.


Se debe considerar que la dinámica de la población canina indica que se renueva el 20 por ciento anualmente. Esto quiere decir unos 900 perros nacen por año.


En Colón existen aproximadamente 60 víctimas de mordeduras anuales. Casi el 1 por ciento de la población canina es mordedora y algunos perros son reincidentes más de una vez. El fenómeno se aceleró en los últimos años. El motivo tiene que ver con un problema de seguridad –entre otras cosas-.


Los ataques


Si cuidadosamente nos fijamos en que sitios de la ciudad, mayoritariamente atacan los perros, nos daremos cuenta que son en las zonas periféricas: barrios Barracas, 9 de Julio, Belgrano, Rivadavia. El motivo es fácil de deducir. En esos sectores las familias utilizan los perros contra la inseguridad.


Sin embargo las casas en una gran proporción carecen de cercos perimetrales completos, y los perros deambulan en muchos casos libremente por veredas y calles. En el último lustro se observa que las razas elegidas son para defensa, dejando de lado razas inofensivas.


El costo económico de los ataques es muy elevado. En este sentido, debemos tener en cuenta que las víctimas se atienden en la guardia municipal, utilizan medicamentos, un profesional debe observar el perro durante diez días, en algunos casos la persona falta al trabajo, en otros más graves se deben realizar cirugías reparadoras.


Hay que tener en claro que en nuestra zona el problema no es la rabia (aunque siempre se debe tomar medidas preventivas) si no el costo económico de la mordedura y las secuelas físicas y emocionales que dejan en la persona atacada.


La solución


La Municipalidad de Colón para solucionar la problemática tiene un dispensario con 150 perros, el dos por ciento de la población total canina y realiza castraciones.


Sin embargo se podrían efectuar otros esfuerzos:


1-Cumplir las ordenanzas municipales, con obligatoriedad de confinamiento y solamente sacarlo a la calle con correa y cadena.


2-Legislar para llevar un registro de propietarios de perros cuyas razas son utilizadas como defensa y estos canes estar debidamente identificados.


3-Recomendar a las familias con niños menores de cinco años a través de una campaña de educación que no tenga en sus viviendas perros de razas agresivas.


4-Campaña de educación sistemática en las escuelas, asociaciones intermedias y partidos políticos con respecto a la tenencia de perros.


5-Utilizar para educación el sistema de salud.


VOLVER A PAGINA ANTERIOR




Home | Tapa | Archivos | Fúnebres | Consultas
© Semanario Colón Doce - Todos los Derechos Reservados