14/07/2000
Informe especial: Los pasos de Anibal Gordon. .

Las versiones son confusas.
Anibal Gordon parecía tener mil cabezas. Algunos memoriosos señalan operaciones comerciales de envergadura.
El pulpo parece extenderse hacia todos los puntos cardinales.
La investigación permite correr el velo sobre las actividades de una banda para-militar, que actuó en tiempos de represión y que había elegido nuestra ciudad como una posible base de operaciones.

Anibal Gordon habría realizado dos operaciones comerciales en Colón. En ambos casos fueron adquisición de viviendas. La primera transacción se realizó a principios de la década del 80.
En este sentido, se trata de una casa ubicada en calle 54 entre 18 y 19 del barrio 9 de julio de nuestra ciudad. La señal distintiva de la propiedad es una gigante y añosa palmera, que sobresale sobre las casas bajas que la circundan. Según nuestra reconstrucción, en aquella época, la vivienda era propiedad de Gerónimo Bracco. La operación comercial se habría realizado de la siguiente forma: un rematador se presentó ante el comerciante colonense con la intención de interesarse por esa propiedad.
Bracco dio el visto bueno para la venta de misma, cabe aclarar que el propietario no sabía quien era Gordon y a que se dedicaba, al igual que el resto de los argentinos.
El boleto de compra-venta se realizó en una cétrica escribanía de calle 48. El titular de la transacción comercial no fue Anibal gordon, sino que sería una mujer de apellido Acosta, quien era esposa de un socio del paramilitar.
En el acto administrativo se entregó un adelanrto de dinero. El resto de lo pactado jamás se pagó. El propietario (Bracco) debió realizar un juicio a través de un conocido abogado pergaminense para que la vivienda le fuera restituída.

En la misma época, Anibal Gordon realizó una segunda operación comercial. Se trata de una casa ubicada en calle 47 entre 12 y 13. La investigación no pudo precisar si hubo una metodología comercial similar a la anterior o simplemente Gordon la alquiló por dos años. El propietario de esa vivienda falleció hace dos años por lo que no pudimos certificar esta información. También debemos aclarar que el propietario de la vivienda ignoraba las actividades del célebre represor.
Cabe destacar que un mes antes de ser capturado los servicios de inteligencia habrían ubicado este lugar, y poco después una partida de federales lo esperó convencidos de que pasaría por Colón en su huida hacia Cordoba. Según pudimos determinar, pocas cuadras antes de la llegada de Gordon a la casa de calle 47, el represor fue avisado por radio de que lo estaban esperando y siguió viaje hacia la provincia mediterránea.
Es conocido que Gordon en su vehículo contaba con sofisticados equipos de radio y un apoyo logístico que le permitía una comunicación fluída para adelantare los movimientos de sus perseguidores.
Treinta días después de este hecho Gordon aparecio en Carlos Paz. Este episodio tuvo difusión nacional porque en un restaurant de mucha categoría el paramilitar se sentó en la mesa de Moria Casán y su entonces esposo el Sr Mario Castiglione.
Pocos días después era detenido. Corría el año 1984 y la democracia comenzaba a investigar y detener a estos personajes siniestros del proceso militar.

Nuestra labor periodística investigativa es dificil. El secreto profesional de los escribanos que certificaron las operaciones no nos permite observar los protocolos que están archivados. Solo se podría realizar con una orden judicial.
La otra posible operación comercial realizada por Gordon pudo ser la compra de una porción de campo ubicado geograficamente frente a la Escuela Salecina de Ferré. En la actualidad, por el lugar pasaría la ruta 50.

Colon Doce tiene la teoría de que Anibal Gordon realizó las compras de las viviendas no para invertir sino para tener una base de operaciones segura en nuestra ciudad, ubicada a mitad de camino entre la capital federal y Córdoba.
Las casa estaban ubicadas en esos años en la periferia de la ciudad, lo que le permitía cierta tranquilidad de movmiento y estaban cercanas a vías de escape rápido. (Bulevar 17 y ruta 8). Además una de ella (por la palmera) podía ser ubicada rapidamente por algún miembro de la banda que desconocía la ciudad.
La base de Colón era muy importante para Gordon. Ahora se sabe que la banda que lideraba tuvo contactos con el comisario Telleldín (padre del detenido por la Amia), que pertenecía a la policia cordobesa y que operaba en el sur de la provincia.



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